Yo perdí 2 Iphones!


No voy a explicar cómo se pierden 2 Iphones 4 en 6 meses porque no quiero que penséis que desgravo en la declaración de la renta...

Pero si os quiero contar como siento.

Y ME SIENTO MAL... INCREIBLEMENTE MAL... TERRIBLE Y DRAMATICAMENTE MAL.

Quien me conoce sabe que para mí, el iphone fue, ha sido y será lo mejor que me ha pasado en la vida.
Era la solución a todo.
Accesos directos a wikipedia, al servicio meteorológico, al estado de las carreteras, noticias en directo, mi música, mis mails, mis tuits, mis fotos...

MI VIDA ENTERA en un precioso cacharrito (uno fue blanco y el otro negro) que sin duda hicieron de mis ratos muertos las mil delicias.

Y ahora... ahora he recuperado mi móvil anterior.
Un zapatófono.
Un teléfono tan antiguo que los videos se ven pixelados.
¿Dónde esta mi pantalla retina que tenía una definición absoluta?
¿Quién la tiene?
¿Porqué me ha hecho esto???

No explicaré lo que añoro a Siri porque os deberia explicar que es Siri a muchos... y para eso prefiero que mireis este video. Este video probablemente os haga entender lo sola que me siento...


Mi móvil del 3 antes de Cristo no sabe lo que es appstore...No sabe ni lo que es una app en sí!
No sabe que existe un universo paralelo llamado Instagram donde puedes subir las fotos de todo lo que hagas.
No sabéis cuanto lo echo de menos...

Era mi cuaderno de Bitácora.

Jamás osaría pensar que por hacer 4 fotos al día de 4 chuminadas cósmicas fui en algún momento un genio creativo.
Pero sí que me sentía un poco artista.
Una abanderada del Kitsch. De lo absurdo, del popurrí vital.
Instagram era mi ventana al mundo. Una imagen vale más que mil palabras, y veo muchas cosas dignas de admirar al final del día.
Ahora, veo la imagen, la quiero fotografiar, pero solo puedo hacerlo con la mente, porque se acabó eso de ocupar los muros de Facebook ajenos con mis mil fotitos variadas!

Me da vergüenza sacar el móvil.
Dios, si, losé... es horrible... estoy tarada! Pero lo digo en serio.
Antes sacaba mi precioso Iphone del bolso, con su fundita de cassete de Camela, y cambiaba de sesión en Spotify.
Me gustaba que quien se sentara a mi lado no pudiera evitar mirar lo que hacía en el móvil... Me gustaba tener la pantalla limpita y sin huellas...
Ahora... seguro que hasta se ríen de mi cuando sacó el zapatófono y le doy a las teclas... TECLAS POR DIOS!!!

Mi vida en Twitter ha muerto. Mi móvil no sabe que es reventar la batería a base de tuits banales. No entiende que en Twitter están los verdaderos amigos que querría tener...
Y yo estoy perdiendo followers.
Y eso no me gusta.
Porque mientras tuve un Iphone fui a ratos una Tuistar de corazón y ahora... también me han arrebatado eso.

No quiero entrar en los videos que hemos perdido.
Y hablo en plural porque mi móvil tenia fichada a mucha mucha mucha gente.
Espero que no aparezcáis en youtube un día de estos.

No puedo usar Foursquare.
Foursquare era la app que me hacía sentir guay.
En plan, "mira cuanta vida social tengo y cuantos bares, restaurantes, cines, teatros y museos visito cada mes..."
Ahora ni Foursquare ni Google maps… Mi zapatófono no sabe ni lo que es una brújula!

¿Y mis cuentas de Apalabrados?? Ya no puedo fundiros en masa...
Ni tengo linterna en el móvil, ni agenda, ni acceso directo al mail, ni a Flipboard, ni a la Rae, ni...

Esto está siendo más duro que superar una separación.
Mi iphone me amaba incondicionalmente.
Siempre hacia lo que yo le decía. Nunca se quejaba y siempre tenía algo nuevo que aportarme.
Os aseguro que esos teléfonos divinos han hecho más por mi felicidad que la mayoría de hombres que he conocido.

Y por eso, estoy tan mal.


PS: Acabo de releerme a mi mi misma.
      Quiero aclarar que un Iphone NO es un teléfono con el que poder hablar.
      De hecho, casi nunca llamo por teléfono.
      Un Iphone es una manera de entender el mundo.
      Y yo... Yo ya no entiendo nada! 

Comentarios

  1. rececrito de magnamanon7 de noviembre de 2012 a las 17:26

    tita....te veo perdidita, pero aprovecha el canvio de rumbo para abrir bien los ojos y mirar a tu alrededor mientras andas, comes, vas en tren, estas con tus colegas con las cervezas, ahora podras absorber lo que la vida real y natural te puede ofrecer. Oh gracias a maganamanon dios de lo natural por darte esta oportunidad!

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  2. Oh Magnamanon, Dios de lo natural, gracias por compartir en este rincón de la blogosfera tus sabias palabras! Quizás es el momento de que mire de cerca a las personas que me rodean. Quizás saben decir palabras que jamás pensé que sabrían pronunciar... Quizás hasta los vea más guapos y estupendos aún. O quizás me pase justo lo contrario. Quizás me doy cuenta de los monguis que son, de que no saben ni siquiera quien es Cristo... pero me jugaré esa carta, quizás hasta deje de usar las llaves de casa y salte la puerta...
    por eso de darle vidilla al otoño!!!

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